martes, 3 de noviembre de 2015

Top 10 canciones machistas

El asunto es más que contundente: el machismo está tan naturalizando que se esconde hasta detrás de las más nobles intenciones, detrás del supuesto romanticismo que no hace otra cosa que seguir poniendo a las mujeres en la categoría de objeto inferior manipulable, obediente y maltratable.

En esta lista se refleja justamente esa naturalización del patriarcado, que va desde lo más sutil, desde el lobo violento disfrazado de oveja romántica hasta la más explícita incitación al feminicidio, un abanico de engendros musicales dignos de despachar al olvido en el primer vuelo sin escalas a Plutón.

Por cierto, estos 10 artistas deberían disculparse públicamente por semejantes aberraciones, no sólo a la música, sino por sobre todo, al insulto, ofensa y descalificación explícita a las mujeres del mundo.

Pasen y vean.....

N 10: Mujeres, de Ricardo Arjona

Al meloso cantautor guatemalteco de "rima de kindergarten" habría que explicarle que, para empezar, machismo no tiene absolutamente ninguna compatibilidad con feminismo.  Mejor ni perdemos el tiempo para explicarle que a estas alturas resulta un insulto seguir creyendo que las mujeres salieron de la costilla de algún personaje bíblico.  ¡Un papelón el asunto!



N 9: Lo pero de todo, Grupo Rio

Que mejor manera de describir al controlador compulsivo, al enfermo de celos, al posesivo, a ese que cree que la mujer es de su propiedad y debe rendirle pleitesía y exclusividad.  Preocupante que aun hoy, en 2015, haya comentarios de halago a esta canción en Youtube, cuando quisiéramos pensar que este trucho temita ochentero de origen peruano tendría hoy en día un aluvión de críticas por su letra profundamente misógina.  ¡Vamos mal!



N 8: hasta que digas si, Los Ronaldos

Una más de entre tantas horrendas declaraciones de "pareja femenina es igual a propiedad privada".  Un manual del chantaje, de amenaza a esas valientes mujeres que deciden decir basta a relaciones perversas, dominantes y manipuladoras.  Este cuarteto de medievales llamados "Ronaldos" no escatima en imbecilidad al citar la violencia física y hasta la violación como medida de retención, no podemos ni imaginar la tortura que será para cualquier mujer, tenerlos de pareja.



N 7: El taxi, Osmani Garcia y Pitbull 

Misión imposible excluir al reeaggeton de esta lista, no es un género sino una malformación musical , que aparte de ser una abominación a los oídos, se caracteriza por convertir a las mujeres en objetos, en materia prima de exposición grotesca e insistente .  Es el suma cum laude de la sexo compulsión masculina. Es la reducción de las mujeres al papel de la provocación sexual.



N 6: La muda, Kevin Roldan

Es patético tener que soportar semejante dosis de misoginia en pleno siglo XXI. A este sujeto, que quiere una mujer muda, habría que sugerirle que se compre una muñeca de goma y explicarle que las mujeres son seres humanos y que nadie tiene atribución alguna de callarlas de forma tan despectiva. El reeageton se lleva este sexo peldaño, no conforme con haberse apoderado, también, del quinto lugar.


N 5: El Rey, Vicente Fernández

Si algo no podía quedar fuera de este conteo es el consabido charro mexicano, ícono inconfundible del machismo latinoamericano.  Ese que sufre no porque está obligado a hacerlo, ¡¡sino porque se le canta la regalada gana carnal!! Ese que nació con el privilegio de ser hombre y hace completo exabrupto de ello. Ese que cuando se muera, estarás obligada a llorar te guste o no.  No debe haber mayor himno al patriarca.  ¡Su palabra es la ley cabrones!


N4: La Media Vuelta, Luis Miguel

El modelo mariachi no se detiene, se replica y extiende generación tras generación haciendo del patriarcado su valle fértil.  Si eres pareja de uno de estos charritos chaparritos no olvides que eres una completa esclava, incapaz de tomar decisión alguna sobre tu vida.  Si te vas o regresas, es por decisión del patrón, nunca dejarás de ser su vieja si él así lo decide.


N3: Te compro a tu novia, Los Cantantes

El tercer escalón del podio se lo lleva este engendro que pone a las mujeres en la categoría de objetos de transacción financiera.  No contentos con ello, hacen una exaltación de las características más retrógradas que debe tener una mujer "comprable": No sale ni a la esquina, no habla con la vecina, no gasta y economiza y todo lo resuelve tranquila.  ¿Servirá de algo informarles a estos ignorantes que los tiempos de la servidumbre forzada y esclavitud pasaron hace más de un siglo?


N2: La mataré, Loquillo y los Trogloditas

Trogloditas totales, hacen honor a su nombre si duda alguna. Llegamos a la cúspide del machismo, la misoginia y la sexo compulsión. El considerar que las mujeres son absoluta propiedad de los hombres al punto de tener el derecho de acabar con sus vidas por incapacidad de controlarlas. Necesario traducir este segundo puesto como una fuerte censura al Loquillo y sus trogloditas… y que alguien nos haga el favor de encerrarlos en un manicomio de por vida.


N1: Si te agarro con otro te mato, Cacho Castaña

A Cacho Castaña podríamos hasta agradecerle por describir la sicología y las intenciones que yacen en la mente enferma de tanto feminicida que puebla este planeta, 80% de los asesinatos en el mundo son cometidos por personas del sexo masculino.  Esos cobardes que no contentos con matar mujeres se dan a la fuga.  Pero no, a Cacho en realidad, solo podemos decirle que pasará a la historia por haber interpretado una de las canciones más nefastas que se haya conocido. Te lo decimos fuerte y claro Cacho Castaña: ¡¡Eres una vergüenza para la humanidad!!



miércoles, 13 de agosto de 2014

Entendiendo las nuevas Masculinidades…

Aquí mi entrevista en Radio París con Natalia Ramos para hablar de nuevas masculinidades… proceso en construcción.

http://www.ivoox.com/juntas-revueltas-programa-21-audios-mp3_rf_3362056_1.html

lunes, 14 de julio de 2014

¿Por qué apoyo al fútbol alemán?

Durante estos últimos días mundialistas me he sentido fuertemente criticado y cuestionado por expresar mis preferencias por el fútbol alemán, incluso por amigos muy queridos y cercanos.  Tan solo me gustaría recordar en estas líneas que toda persona es el producto de una experiencia de vida, y que preferir a un equipo es parte de ese proceso.


Cuando era niño teníamos apenas dos canales de Tv, me pasaba las tardes en uno de ellos viendo fútbol alemán, con las narraciones del inolvidable Andrés Salcedo en la ya desparecida TRANSTEL.  Fue ahí que me empezó a gustar ese bonito fútbol germano de los 70, tan ordenado y efectivo.  A tan corta edad reconocía a los equipos alemanes incluso antes que a los bolivianos.

A mis 10 años me tocó ver mi primer mundial por tv: España 82, Alemania hizo un buen campeonato y yo ya me sentía cercano a su futbol.  Pese a que perdió aquella final con Italia, mi preferencia no hizo más que reforzarse. Cuando llegó Italia 90, ya era un apasionado seguidor y celebré muchísimo aquella tercera conquista alemana.

Más allá del propio fútbol pasaron cosas en mi vida que fortalecieron mi afecto por Alemania.  El año 2000 la cooperación alemana me contrató para un trabajo que significó muchísimo en mi vida profesional, en un momento en el que las cosas no estaban nada fáciles, ¡fue como una salvación! Un año más tarde tuve la oportunidad de visitar Alemania, la gente fue muy amable y respetuosa en todo momento.

El 2003 me casé con Any, que es mitad alemana y tengo dos hijos con nacionalidad boliviana y alemana. A lo largo de mis años, aprendí que Alemania es un admirable país por su capacidad de resiliencia, por su empeño por la perfección, no por nada la frase "Made in Germany" es sinónimo casi incuestionable de calidad. Hoy es una nación de paz, desarrollo y es una de las democracias más fuertes de Europa. Por supuesto que, sin duda, tendrá también muchos aspectos cuestionables.

Así como la mía, debe haber de seguro experiencias de cientos o miles de personas que han nacido en este continente, y que tienen su razones para preferir a cualquier equipo europeo, asiático o de otro lugar del mundo, todo dependerá de la cercanía y afecto que se crea con los años.

No concuerdo con quienes piensan que es aberrante que un sudamericano prefiera un equipo europeo, o que el hecho de no tener ni una gota de sangre europea me impone la condición de apoyar "solo a los de aquí no más". Para mi la cercanía geográfica no es sinónimo de obligatoriedad y me parece inoportuno y hasta dictatorial pretender que todos/as estemos alineados por los equipos sudamericanos. Si la simpatía es parte de ello, pues bienvenida sea, y de hecho tengo enorme afecto por países como Brasil, Colombia o Costa Rica y tantos otros.

Que el mundial sea pues parte de aprender a apreciar el buen fútbol venga de donde venga, sepamos reconocer sin tanto sesgo y preconcepto la entrega en cancha que nos regalaron equipos como Colombia, Costa Rica, México, Holanda, Alemania y otros. El fútbol nos puede enseñar maravillosas lecciones, quedémonos con eso y descartemos toda esa maraña de estereotipos e imposiciones, y sobre todo, tiremos a la basura los insultos y descalificaciones, que no hacen más que generar separatividad.

lunes, 17 de febrero de 2014

El hombre que NO quiero ser

Por Bernardo Ponce Asin


No quiero ser…
  • el charlatán que divulga a viento y marea las relaciones pasadas, como si de trofeos se trataran… prefiero guardar el afecto que mis ex parejas me han confiado a lo largo de mi vida, y verlas como un universo de enormes lecciones y aprendizajes.
  • el mentiroso que se engaña a si mismo pensando que teniendo muchas mujeres es más hombre.
  • el canchero que piensa que un escote o una minifalda le da derecho a despachar piropos, tragos o a meter mis manos donde no tengo permiso de hacerlo.
  • el patán que ante la mínima desavenencia se va a los puñetazos, como si los hombres no hubiésemos desarrollado la capacidad de hablar y razonar para resolver nuestras diferencias.
  • la roca insensible, incapaz de conmoverse y llorar ante el dolor humano, porque llorar no nos hace, ni nunca nos ha hecho más débiles.
  • el hipócrita que dice aceptar tener amigos homosexuales, y que entre cuates se jacta y cuenta chistes homofóbicos, o que siente amenazada su masculinidad por tener cercanía con gays. 
  • el metiche que cuchichea de pasillo en pasillo sobre el trasero o senos de las colegas mujeres… prefiero respetarlas valorando su capacidad, talento y potencial para el trabajo.
  • el jefe, gerente, director o lo que se llame, que cree que su posición le da el derecho a acosar a las mujeres en la oficina.
  • el marido que cree que un papel firmado le da derecho a tener el control sobre la vida, la privacidad, el cuerpo y la sexualidad de la esposa.
  • el patrón jefe del hogar que necesita sentarse en la cabecera de la mesa y ejercer violencia verbal y gritos hacia la familia para sentir que 'ese es su lugar en la casa'.
  • el inútil que necesita que le sirvan el desayuno, el almuerzo o la cena… prefiero sentirme perfectamente a gusto en la cocina preparando algo delicioso para mi, mi pareja o mis hijos.
  • el prepotente que llega después del trabajo bocineando frente a la casa para que le abran la puerta, faltando el respeto no sólo a la propia familia sino a todo el barrio.
  • el padre que grita a los hijos hombres que “llorar es cosa de mujeres o de maricones”, garantizando así una nueva generación que naturaliza la discriminación, el odio y la violencia.
  • el padre que se deslinda cobardemente de responsabilidades, dejando en manos de la pareja toda la enorme tarea de educar y cuidar a los hijos.

No quiero pasar mi vida creyendo que mi fuerza física me da privilegios y derechos sobre las mujeres… prefiero dedicarme a construir relaciones de mutuo respeto con y hacia ellas.

…y no digo que soy perfecto o que nunca me haya visto reflejado en estas actitudes, pero intentó reflexionar sobre mi condición de haber nacido hombre y de haber actuado equivocadamente en función a ello a lo largo de mi vida…

Y si eres hombre y te has dado por aludido al leer estas líneas, no te preocupes, más bien, podría ser una buena señal, porque después de todo, ninguno, absolutamente ninguno de los ‘no quiero’ que acabas de leer, te hace menos hombre.